Perder la paciencia

Perder la paciencia con nuestros hijos y la pareja

 

Paciencia… ¿Dónde se compra? Claves para no perderla e identificar la salida.

 

Perder la paciencia
 
Podría decirte mil cosas para no perder la paciencia, podría darte mil ejemplos y mucha tesis, pero quiero centrarme en darte 3 puntos claves que me han ayudado a ser más paciente con mis hijos, pero también con la vida misma.

 

1. Reflexiona: Reacciona como te gustaría que reaccionaran contigo.

 
Reacciona como te gustaría que reaccionaran contigo:
 
Esto es un básico cuando estamos entrenando a la paciencia, yo diría que hasta un cliché, pero es que no hay más verdad que eso. Si a mí se me cae la sopa que estoy preparando, no me gustaría que mi esposo, mi mamá o mi amiga, me gritaran horrible por ello, tampoco me gustaría que me humillaran con frases tipo “¿pero que no te fijas?” (inserte ojos volteados aquí), ¡Mira nada más el cochinero que hiciste, Yery!”
 
Okey, a todas alguna vez se nos han salido este tipo de comentarios, pero la idea es concientizarlo, enfrentarlo y transformarlo en algo así como, “veo que se te cayó la sopa, pásame el trapo y limpiamos juntos”, “vamos a limpiar y a la próxima tendremos más cuidado, ¿está bien?”, “trata de estar tranquilo mientras comes y así no derramarás tu comida”.
 
Sí lo sé, suena bien fácil y se lee muy bonito pero, imagínalo antes, crea una imagen en tu mente de la cara de tus pequeños cuando su mamá les hable y les trate bien por el error o incidente que sucedió. Estoy segura que imaginaste a tu hijo o hija con una sonrisa tranquila. Pues así es como se sentirían en la realidad. Inténtalo y verás.
 
 

También puede interesarte:
Invierte en una buena bolsa

2. Identifica qué es lo que te está llevando a perder la paciencia:

 

 
Quizás lo que te pase es que estás agotada porque asumiste muchos roles (enfermera, maestra, psicóloga, ama de casa, trabajadora del hogar…), estás sobrecargada mentalmente de cosas que podrías delegar. Sí, las mamás a veces queremos controlarlo todo y pensamos que todo lo podemos, pero no es así. No debemos romantizar a la mujer y madre que es una súper-heroína que todo lo puede pues la carga materna y doméstica es mucha. Yo era así, la ama y señora del control, hasta que colapsé y tuve que reorganizar mi vida.
 
Nuestros hijos no son los que nos hacen perder la paciencia, es la sobre carga, el poco apoyo, el mal día que pasamos por X o Y, el poco o nulo acompañamiento, la falta de tribu, el poco autocuidado.
 
Si identificamos de donde viene, entonces podemos darle solución más aterrizada como delegar labores, pedir ayuda, acercarnos con alguien de confianza que pueda escucharnos y apoyarnos.
  

3. Respira muy profundo:

 
Pacencia: Respira muy profundo:
 
Ya estás instalada en el caos y estás a nada de perder la poca paciencia que venías cosechando. Entonces mira al tu alrededor; echa una rápida mirada a todo lo que te rodea para centrarte en el hoy, en donde estás. Esto facilita a tu mente para “desengancharse”, para desconectarse del momento caótico y mirar a otro lado. Después, da una respiración profunda, muy profunda y ve exhalando el aire poco a poco. Si te es posible sal de donde estas para tranquilizarte.
 
Una vez que estés tomando calma, trata de ser racional para regresar y tratar de darle solución o tranquilidad a la situación.
 
Para mí la paciencia es un músculo que entre más lo ejercites más fuerte se volverá. Tampoco significa que nunca más volverás a perder la paciencia, somos humanas, cometemos errores y también tenemos la capacidad de rectificar y volver a empezar.
 
Ojala te sean útiles estos consejos y mejor aún, que puedas aplicarlos en tu día a día.
 
Recuerda que ¡SER MAMÁ ES LA ONDA!
  

También puede interesarte:
Los Terribles 2: Aprende a resolver berrinches #Colaboración

Yery Saucedo.

 
Soy Yery Saucedo y soy madre de dos solecitos. Ellos Iluminan mi vida y le dan sentido a lo que verdaderamente importa. Me gusta escribir sobre cómo disfruto, siento, vivo y enfrento mi maternidad día con día.
 
Estoy convencida de que poner compromiso, amor y respeto en la educación y crianza de nuestros hijos, formará adultos emocionalmente sanos, con sentido de responsabilidad, tolerantes y empáticos, que construirán una sociedad productiva, paciente, compasiva y respetuosa.
 
 
Facebook: https://www.facebook.com/yomujeryomama/

Instagram: @yomujeryomama/

Twitter: https://twitter.com/yomujeryomama